martes, 3 de abril de 2012

CAMBIO DE IMAGEN

Hacia tiempo que quería cambiar la imagen de mi sofá de casa.
Como suele pasar, cuando lo compramos no se nos ocurrió mejor idea que comprarlo con una tapicería amarilla clarita. ¡Dios! ¿quién pensaba en ese momento que la pobre tapicería sufriría el acoso-derribo de nuestros dos "niños"?. El pobre sofá paso de amarillo a marroncete y luego a manchas. Así que decidí que o cambiaba de sofá (cosa que no me agradaba porque la verdad es que es muy cómodo y bueno) o lo tapizaba.
Para tapizarlo conté con las ideas, manos y tela de mi tía Merche. La verdad es que la pobre se pegó una currada desmontando la antigua funda y sacando los patrones.
Este es el resultado. Lástima que no hice fotos del antes así podría hacer "el antes", "después".
Me ha quedado chulo, requeteculo, como nuevo.